miércoles, mayo 04, 2005

Abandonados

Leo en el diario de la mañana, justo antes de que llegue la mujer del café y La voz de Galicia, que un anciano ha sido abandonado por su familia en una gasolinera. Leo la noticia imaginándome su rostro al descubrir que el coche no está allí donde estaba, unos minutos antes, cuando le pidieron que bajase a comprar unas chocolatinas. Me meto en su cabeza por un instante e intento imaginar la sensación que tuvo que recorrerle el cuerpo cuando, poco a poco, se dio cuenta de que no era un error... cuando por fin aceptó que su hijo, su nuera y su nieto habían decidido dar un giro a su vida sin consultárselo. Me imagino la humillación que tuvo que sentir al acercarse al encargado de la estación de servicio para pedirle que le dejase llamar por teléfono porque su familia se había marchado sin él. Le imagino repasando en un instante su vida, mientras marcaba un número de teléfono, intentando descubrir en que momento todo había cambiado.
Lo que no consigo imaginarme es a su familia. No consigo imaginarme si cuando arrancaron el coche, sabiendo que dejaban atrás al anciano, hablaban de las vacaciones o estaban en silencio. No consigo imaginarme si ya lo habían planeado antes de emprender el viaje o si lo decidieron en el camino mediante un cruce de miradas. No puedo imaginarmelos metiendo quinta y acelerando hasta 140 por la autopista, pasando por delante de varias señales de cambio de sentido, sin plantearse ni siquiera lo que acababan de hacer. No soy capaz de imaginarme como pensaban explicar que acababan de abandonar en medio de la vida al que se la había dado.

3 Comments:

Blogger Peke said...

Me has dejado de piedra. Qué espanto. Es la cosificación de los seres humanos por parte de sus allegados. Lo peor de lo peor. El niño tomaría ejemplo para hacérselo a su padre en un futuro, y lo consideraría como lo más normal del mundo. ¡Uf! ¡Qué vértigo!

05 mayo, 2005 14:01  
Blogger evam said...

A mi por desgracia ya no me sorprende ni me asusta nada... Lo que si esoty de acuerdo es con peke, el ejemplo para el niño es brutal...

09 mayo, 2005 13:36  
Anonymous Concubina said...

No es lo que puda aprender el niño lo que más me impacta, sino lo que destaca Cat: la sensacion que hubo de envolver al anciano. Un dolor inevitable al sentirse inútil, olvidado y, por supuesto, nada querido. A esas edades es fácil decaer, cuando la mayoría de la gente de tu quinta se dedica a dormitar en un sofá frente a la televisión mientras piensa que se les ha pasado el arroz, que no tendrán oportunidad de realizar esas cosas que siempre dejaron "para mañana". Yo me ahogaría.

Ahora bien, puede que el anciano no fuese muy bueno y no se mereciera tantas menciones a su persona(tal y como su cobarde familia).

21 agosto, 2005 01:12  

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