lunes, noviembre 21, 2005

El ojo de la aguja


Habitualmente, mientras escribo un guión suelo ver películas que, o bien por argumento, o bien por tono, me sirven como referentes del proyecto en el que estoy trabajando. Por eso, este fin de semana, a solas, en la oscuridad del salón de mi casa vi la película "El ojo de la aguja".
Me habían hablado mucho de ella pero nada comparado con la sensación que tuve a medida que el final se acercaba. Más que la tensión y la intriga me apasionó esa descripción del amor, sólo perturbada por un "te quiero" innecesario de Donald Sutherland en uno de los momentos claves. ¿Por qué verbalizarlo cuando finalmente queda claro que ese hombre, al que hemos visto matar a varias personas, decide dejarse asesinar por la persona de la que se ha enamorado sin oponer más resistencia que una carrera desesperada hacia una barca?.

viernes, noviembre 18, 2005

Comparaciones odiosas



miércoles, noviembre 16, 2005

Madrid llora

Estoy en Madrid. Lo cierto es que desde hace tres semanas paso más tiempo en Madrid que en Galicia.
El lunes por la noche, como mucho el martes, cojo un avión (bendita, y olvidada, aviofobia), y en una hora me planto en Barajas. Quince minutos, de taxi, después me acuesto para al día siguiente comenzar a trabajar. La verdad es que mi vida no es muy distinta aquí que allí. Paso la mayor parte del tiempo reunido escribiendo y duermo en un hotel...
Pero es distinto...
Alguna noche salgo de mi habitación y camino por las calles como si el médico me lo hubiese recomendado, es decir, con paso firme y sin detenerme.
Con cada paso constato lo que ya sabía: Madrid es triste... lo sabía cuando me marché de aquí hace cinco años y lo sé ahora que he vuelto. La gente mira hacia abajo, cuando camina, para no pisar a los que están en el suelo, sin caminar. Para no ver a esos que extienden la mano esperando que, de un cielo a un metro ochenta de altura, caiga alguna moneda que les permita ir al 24 horas más cercano a llenar de super con plomo el depósito del tetrabrick.
Casi siempre viajo en taxi... El metro me agobia. Allí todo el mundo, salvo los jóvenes que aun no se han dado cuenta de que no vale de nada quejarse, viaja en silencio de vuelta del trabajo. Algunos leen y de vez en cuando se escucha música en directo (de lo que no estoy seguro es de si es en vivo).
El taxista que me trasladó esta mañana desde el hotel hasta la oficina donde suelo escribir me decía que si él pudiera iría hasta zona 2 y sin detenerse saldría de la ciudad. Según él todo el mundo, si pudiera, haría lo mismo aunque no lo reconozca... ("¿Oferta cultural?... Ja... ¿Para cuántos?").
Y entonces, cuando miré por la ventanilla vi una ciudad distinta, solitaria, traicionada... Eran las diez de la mañana y comenzó a llover.

miércoles, noviembre 09, 2005

La suerte de llamarse Leonor y no Manolo


Llamarse Leonor en España tiene premio para Air Berlín
MAÑANA, BILLETES GRATIS PARA TODAS

La aerolínea Air Berlín regalará mañana billetes de ida y vuelta a las mujeres españolas llamadas Leonor, informó la compañía en un comunicado. «El 10 de noviembre, las mujeres españolas llamadas Leonor pueden reservar un billete de ida y vuelta», dijo la firma. Con esta iniciativa, la aerolínea quiere felicitar a la Casa Real por el nacimiento de la infanta Leonor de Borbón.Las mencionadas reservas, para viajar en este año, pueden hacerse en www.airberlin.com/leonor.
«Para participar en este gran acontecimiento (Air Berlin y NIKI) invitan a viajar gratis desde España, a cualquiera de los destinos a los que vuelan Air Berlin y NIKI, a las mujeres españolas llamadas Leonor, mayores de 18 años», dijo el comunicado de la aerolínea. (reuters)

Pues se han librado. Si le llegan a poner Manolo, José o María íbamos a echarnos unas risas con la quiebra de Airberlin.